Onírico
El aire pesa como plomo en las sombras,
el terror maneja la fría noche oscura
y en cada esquina un susurro nombra
la misma imagen cruenta y pura:
los perros colgados en los árboles.
No hay refugio en el rincón más frío,
mi espalda helada contra la pared;
busco la luz,
pero solo encuentro vacío.
Anoche escuché
un grito romper el silencio,
un eco helado que no es de este mundo.
Y sus manos en mi garganta
apretando sin prisas.
Todas mis sombras me encuentran
en cada esquina,
en todos los sueños.
Y acarrean ese dolor que no puede ser aliviado.
@Toni Aznar
02/10/2026
