Un respiro
Cuerpos pálidos con traje de olvido
caminan raudos hacía su futuro elegido.
Quieren dominar más allá
de dónde les llega la vista.
Hambre voraz , siempre insaciable
de autoridad y poder.
Quieren someter el mundo
bajo su yugo de crueldad
y su hipócrita bandera
de lealtad patria.
Con migajas, engañan
a la legión de humildes,
que desfilan con bocas
desdentadas y estómagos vacíos.
Dictadores de antaño,
ahora todos banqueros.
¿ Quién quitará el hambre a este niño hambriento ?
Niños somos, en manos
de burócratas y fariseos.
Vosotros devoradores
de cuerpos y almas,
yaceréis en las llamas
profundas del infierno.
Derechos Reservados
Abril 2.012
