Esa
voz, esa luz
¿Quieres
escuchar la voz generosa,
y ver la luz inmensa
de
los trovadores?
Hay
un mar en sus pechos
que
hasta para ellos mismos es desconocido.
Versan
sus pasiones
como
invidentes que no temen
a
la obscuridad.
Forjan
sus letras,
a golpes
de vida :
pasiones,
llantos, risas y muertes.
Ávidas
de nacer, sus letras siembran
los
caminos que como mantos
de
tulipanes multicolores
cubren la faz de este mundo.
Esa
voz, esa luz.
Trovadores
disipad la maldad,
obscureced
el egoísmo
y
engrandeced los corazones
de
los marinos de este barco
que
navegan hacia mares de corales
de
aguas cristalinas y puras.
Esa
voz, esa luz.
Trovadores
de los mil mares.
Derechos Reservados
Mayo 2.012
