las mil caras

las mil caras

martes, 4 de septiembre de 2012

Latidos


Latidos


El sudor de su espalda, resbalaba
y caía en un descenso sin fin
hasta las comisuras de los glúteos.
El ambiente, cargado de un olor pesado,
un olor tan reconocible y ya casi olvidado.
Sus senos obstinadamente erectos,
tercamente paralelos a mi pecho
señalizan el camino a seguir a manos
y dedos.
Dos cuerpos encerrados en la magnificencia
del arte amatorio.
Se pararon los relojes, el tiempo se detuvo,
sólo queda espacio para susurros, gemidos,
caricias y besos.









Toni Aznar
Derechos Reservados
Septiembre 2.012

www.taznar.blogspot.com