Aquella alcoba
En la oscuridad de aquella alcoba
nada era invisible.
Mirábamos lo que se escuchaba,
escuchábamos lo que se tocaba
y tocábamos lo que sentíamos.
En la oscuridad de aquella alcoba
todo era tangible.
Las pasiones en la noche
de los amantes era como luna llena
que alumbraba las sombras.
En la oscuridad de aquella alcoba
la mar templada se hacía marejada.
Unas manos no bastarían
para sostener tantos deseos,
para agrietar las paredes
de aquella alcoba
llena de raíces.
@Toni Aznar
Derechos Reservados
Noviembre 2.013
Pintura: Carl BouMansour
Inspirado en un texto Alberto Ruy Sánchez
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